Cómo verificamos
Un viaje se planifica con datos que caducan. Este es el método para que los nuestros caduquen lo más tarde posible.
Los datos de viaje envejecen mal. Un precio de hace dos años, un requisito de visado derogado o una tasa que ha subido pueden costarle dinero a alguien que se fía. Este es el método que seguimos para reducir ese riesgo.
Jerarquía de fuentes #
Para cada tipo de dato usamos, por este orden:
- Requisitos de entrada, visados y documentación: exclusivamente webs oficiales del país de destino y del ministerio de exteriores del país de origen. Nunca un blog, nunca un agregador.
- Precios de transporte y alojamiento: consulta directa en los operadores y buscadores, en fechas concretas, anotando la temporada.
- Tasas e impuestos locales: webs municipales o de la administración competente.
- Datos de salud y vacunas: organismos sanitarios oficiales.
Cómo tratamos los precios #
Un precio sin contexto es ruido. Cuando publicamos una cifra, indicamos de qué tipo es:
- Precio verificado: consultado en una fecha concreta, para un trayecto o servicio concreto. Lleva la fecha.
- Rango orientativo: una horquilla que sirve para dimensionar un presupuesto, no para reservar. Aparece siempre como rango, nunca como cifra única, y va acompañado de una nota que lo identifica como tal.
- Porcentaje o proporción: para relaciones entre partidas —qué parte del presupuesto se va en comida, cuánto sube un vuelo en temporada alta—, que se mantienen estables aunque los precios absolutos cambien.
Lo que no hacemos: convertir un rango orientativo en un dato exacto porque queda mejor, ni atribuir una cifra a un estudio que no hemos leído.
Revisiones #
Cada guía tiene una fecha de publicación y una fecha de actualización, ambas visibles en la cabecera del artículo y en sus datos estructurados.
- Guías con precios o requisitos: revisión cada tres meses.
- Guías de método —cómo planificar, cómo presupuestar—: revisión anual, o antes si algo cambia.
- Cambios normativos: actualización inmediata en cuanto los detectamos.
Una fecha de actualización nunca se toca sin haber revisado el contenido. Cambiar la fecha para parecer fresco es un truco que perjudica a quien lee.
Errores #
Cuando nos equivocamos, corregimos el artículo y, si el error afectaba a una decisión —un precio, un plazo, un requisito—, lo indicamos en el propio texto.
Si encuentras algo mal, dínoslo. Incluye la URL y, si puedes, la fuente correcta.
Qué no encontrarás aquí #
- Cifras sin contexto de fecha o temporada.
- Estadísticas atribuidas a estudios que no citamos.
- Recomendaciones condicionadas por acuerdos comerciales.
- Contenido generado para ocupar espacio en un calendario editorial.